El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, critica la necesidad de incrementar la inversión en Defensa frente a la amenaza rusa, distanciándose de sus aliados de la UE y la OTAN.
Sánchez se pronunció de forma contundente contra la 'deriva militarista' y a favor de afrontar la 'crisis climática'.
24 horas antes, Mark Rutte había avisado a los miembros de la OTAN de la necesidad de invertir más en Defensa o 'aprender ruso'.
Sánchez cuestiona una de las prioridades inmediatas marcadas por la OTAN y la UE, la elevación del gasto público en Defensa.
España no cumple con sus compromisos de inversión en Defensa, situándose como el país de la Alianza que menos invierte.
Se critica la postura pacifista de Sánchez, considerándola ingenua frente a los conflictos actuales y la amenaza a las libertades y derechos que representa la UE.
Ante los profundos cambios geopolíticos que promete la toma de posesión de Trump, se sugiere que España debería contribuir al liderazgo europeo.
Conclusión: La postura de Sánchez es problemática, oponiéndose a los esfuerzos de Defensa, no cumpliendo con sus compromisos y manteniendo una postura pacifista en un contexto de creciente conflicto. Es necesario que España contribuya al liderazgo europeo ante los cambios geopolíticos inminentes.