Donald Trump inició una guerra arancelaria para reconfigurar el tablero internacional.
La primera batalla se considera una derrota humillante para Colombia, un aviso a cualquier país que desee desafiar la voluntad de Trump.
La crisis bilateral con Colombia ocurrió tras el rechazo del presidente colombiano a aceptar la deportación de 201 inmigrantes.
Las amenazas de aranceles por parte de Trump han cambiado las reglas, prevaleciendo la ley del más fuerte.
El equilibrio de poder en los Estados Unidos limita la autoridad de Trump, con los tribunales bloqueando ciertos intentos de cambio.
El uso de aranceles como herramienta de coacción puede terminar dañando la economía estadounidense.
Conclusión: La guerra arancelaria de Trump puede cambiar las reglas internacionales, pero la resistencia interna y las posibles consecuencias económicas representan limitaciones significativas.