Pedro Sánchez defendió con contundencia a Ucrania como la primera línea de protección de la soberanía de Europa frente a la amenaza de Rusia.
Los líderes europeos se comprometieron a adoptar una «mentalidad de emergencia» para afrontar la crisis de seguridad en Europa.
España se comprometió a alcanzar una inversión del 2% del PIB en Defensa, una cifra que está lejos de alcanzar.
La cumbre de París proyectó una imagen de unidad parcial, con divisiones internas evidentes en relación al envío de tropas de paz a Ucrania.
La UE necesita acelerar su inversión en Defensa y reforzar la unidad política.
España no puede depender solamente de compromisos vacíos y debe abordar sus compromisos europeos con seriedad.
Conclusión: La crisis actual es un reclamo para un pacto de estado sólido y compromisos auténticos en todas las naciones de la UE para proteger y promover la soberanía europea.