La caída de un 4% de la acción de Indra se considera una respuesta del mercado a los 725 millones de euros pagados por Hispasat.
Esta es la segunda operación empresarial promovida por el Gobierno en dos semanas.
El Gobierno es el accionista minoritario tanto de Indra como de Hispasat.
El descenso en el precio de las acciones de Indra se interpreta como una desaprobación del precio y los plazos establecidos por el Gobierno.
Indra podría convertirse en un actor clave en toda la cadena de satélites en Europa, lo que es especialmente relevante en este contexto geopolítico.
El Gobierno necesita manejar su participación en empresas clave de defensa y telecomunicaciones con racionalidad económica y sin alarma a los inversores.
Conclusión: La compra de Hispasat por parte de Indra ha causado preocupación en los mercados debido a la percepción de que se pagó un precio excesivo. A pesar de esto, la operación tiene el potencial de fortalecer a Indra como un actor clave en el sector de los satélites y ayudar a avanzar la autonomía estratégica de la UE.