La universidad debe impulsar una reforma centrada en excelencia académica y conexión con el mercado laboral.
El nivel cognitivo de un universitario español es igual al de un bachiller holandés.
Es necesario aumentar las plazas públicas en carreras con alta demanda y gran inserción laboral.
La oferta de grados de las universidades públicas no se ajusta a la demanda del mercado.
Hay una desigualdad de oportunidades y de resultados debido a la limitada oferta de ciertas carreras.
Las universidades privadas están abriendo titulaciones más en línea con las demandas laborales actuales.
Es esencial que la inversión en la formación de estudiantes beneficie su futuro y el progreso social en general.
Conclusión: Es necesario reformar la universidad para mejorar la calidad de la educación, ajustar las ofertas de grados a la demanda del mercado laboral y garantizar un acceso igualitario a todas las carreras.