Vladimir Putin ha reducido el alto al fuego ofrecido por Donald Trump a Ucrania a una tregua de 30 días en los ataques a infraestructuras energéticas.
Volodomir Zelenski aceptó este acuerdo insuficiente, representando la primera desescalada real en tres años de guerra.
Putin puso como 'condición clave' el cese de ayuda militar externa y del suministro de datos de inteligencia a Ucrania, una posición inaceptable para Kiev y Europa.
El acuerdo también contempla negociaciones para un 'alto al fuego marítimo' en el Mar Negro.
La actitud de Putin pone en jaque la imagen de Trump, que oscila entre la urgencia de terminar con la guerra de Ucrania y la necesidad de proyectarse como un líder fuerte.
El alto al fuego parcial está viciado por no ser incondicional ni ofrecer plenas garantías para un diálogo.
Conclusión: El liderazgo de Putin continúa causando tensión en las relaciones internacionales, especialmente en Ucrania. Mientras que este primer paso representa un avance hacia la paz, su rechazo a una soberanía ucraniana independiente obliga a la Unión Europea a proceder con precaución.