El pacto del PSOE para ceder a Cataluña la competencia sobre inmigración es de gran importancia y simbolismo.
Esta concesión será una pérdida significativa para el Estado español ya que el control de las fronteras es una competencia básica para cualquier país.
Esta propuesta de ley puede verse como un paso más en el camino hacia la independencia de Cataluña.
La inmigración es vista por Puigdemont como una amenaza a la 'identidad catalana' y la 'cohesión' de su sociedad.
Esta legislación podría permitir a Cataluña controlar no sólo su seguridad, sino también sus fronteras, puertos y aeropuertos, y la capacidad de decidir quién es y quién no es ciudadano.
Estas medidas podrían allanar el camino para una nueva tentativa de secesión.
El Gobierno se encuentra a un paso de entregar el control fiscal a la región mediante una 'financiación singular', lo que ampliaría significativamente su autonomía.
Conclusión: El Gobierno está avanzando hacia un sistema confederal, lo cual implicaría un profundo cambio estructural que resulta en una transferencia significativa de poder a Cataluña.