La conducta de Donald Trump en su segundo mandato amenaza la estabilidad democrática en EEUU y en el extranjero.
El reciente incidente en Mineápolis, con la muerte de una mujer a manos de agentes del ICE, ha intensificado el conflicto.
Trump ha culpado a las autoridades locales y amenazado con instaurar la Ley de Insurrección, permitiéndole un uso agresivo de la Guardia Nacional.
El presidente muestra apoyo a los agentes del ICE, y intenta blindarlos de posibles consecuencias penales.
La renuncia de seis fiscales federales de Minnesota insinúa presiones políticas en la investigación de la muerte de la mujer.
La concepción de liderazgo sin restricciones de Trump también se refleja en su política exterior.
Conclusión: Los actos de Trump demuestran un uso del poder sin contrapesos legales o institucionales, lo cual no es congruente con los principios democráticos que rigen en EEUU.