Pedro Sánchez ha convocado elecciones generales para el 29 de noviembre debido a la inviabilidad de la legislatura actual.
El Gobierno no ha presentado un proyecto presupuestario durante la legislatura, lo cual es inédito en la democracia española.
Sánchez busca una mayoría progresista para 'doblegar a las élites', presentando la alternativa como una 'coalición ultraderechista'.
El PSOE está rodeado de investigaciones y condenas de corrupción, incluyendo al ex número dos José Luis Ábalos, al hermano de Sánchez y a su fiscal general.
La crisis de Estado en Ceuta y el creciente costo de vida añaden más desafíos a la situación.
Sánchez apuesta a alcanzar alrededor del 30% de los votos para mantenerse a flote.
El intento de Sánchez de volcar los decretos de vivienda rechazados por el Congreso, parece forzar las reglas parlamentarias.
Conclusión: Sánchez intenta desviar la atención de los problemas de corrupción y la falta de una mayoría hacia una batalla moral entre progresistas y reaccionarios. Sin embargo, España necesita volver a la normalidad política y tener un gobierno viable.