Irán ha mostrado un alarmante incremento en su capacidad armamentística, poniendo a Europa dentro de su alcance.
El ataque a bases estadounidenses y británicas en la isla de Diego García refuerza la voluntad de Irán de globalizar el conflicto.
La guerra en Oriente Próximo ya no está fuera de la esfera de seguridad europea.
Años de sanciones no frenaron el desarrollo del programa armamentístico de Irán.
Es crucial que la UE aumente su gasto en defensa y promueva su autonomía estratégica.
Conclusión: La seguridad europea está ahora amenazada por un conflicto externo y necesita una capacidad propia para anticipar, disuadir y, si es necesario, responder.