María Jesús Montero busca nombrar a su subordinada Inés Olóndriz para liderar la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), con el propósito de neutralizar este organismo público vital para contrarrestar al gobierno.
El gobierno añade el debilitamiento de los organismos supervisores a su táctica política de influir instituciones como la Fiscalía y empresas públicas como RTVE y la Sepi.
Inés Olóndriz, a pesar de tener un perfil técnico, ha mostrado falta de neutralidad en su rol actual y ha sido una parte activa en los acuerdos que privilegian a Cataluña.
Una posible designación de Olóndriz, una alta funcionaria de Hacienda, como jefa del organismo que debe supervisar sus cuentas, sería un golpe fatal a la credibilidad de la AIReF.
Conclusión: La decisión de Montero refleja una preocupante tendencia del gobierno a instrumentalizar y debilitar organismos públicos independientes para un mayor control político y fines partidistas, lo cual puede tener graves consecuencias para la democracia y la gobernabilidad de España.