El Gobierno español falló en demostrar su compromiso con un futuro democrático para Venezuela con la visita de María Corina Machado.
Pedro Sánchez ha mantenido su alineamiento con la izquierda latinoamericana indulgente con el régimen de Maduro.
No existen reuniones planeadas entre Machado y miembros del Gobierno español, ampliando la brecha entre ellos.
Machado ha mostrado desconfianza en el Gobierno español, dada la relación del PSOE con Delcy Rodríguez y cómo se manejó la visita de Juan Guaidó.
El Gobierno español organiza la Global Progressive Mobilisation en Barcelona, con participantes como Lula da Silva, Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum, insinuando su alianza con el llamado Sur Global.
Conclusión: El Gobierno español opta por una alineación política que contrasta con las aspiraciones democráticas de Venezuela, mostrándose más cercano a los ideales de la izquierda sur global, enfocándose menos en la presión al régimen de Maduro, hecho que se critica como una negligencia a su influencia e historia en la región.