El gobierno ha decidido prolongar la vida de la central nuclear de Almaraz hasta 2030, sugiriendo una política energética errática.
La prórroga se otorgó después de la solicitud de la entidad Centrales Nucleares Almaraz-Trillo en octubre de 2025.
La decisión se atribuye a la escalada de los precios energéticos debido a la guerra de Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz.
Maintener a Almaraz en operación ayuda a estabilizar el suministro eléctrico y garantiza la seguridad energética.
La Comisión Europea ha clasificado la energía nuclear como sostenible.
La decisión ha preservado miles de empleos y la actividad económica en la comarca extremeña donde se encuentra Almaraz.
La decisión ha causado división en el gobierno debido a la reacción de Sumar contra el PSOE.
Conclusión: El cambio de política es un paso correcto, pero necesita extenderse a todo el parque nuclear español. El reemplazo de la energía nuclear por energías renovables no se alinea con las necesidades del país ni con la realidad del sector energético.