Los detalles de la demanda del periódico The New York Times contra OpenAI y Microsoft apuntan que estas empresas emplearon sin autorización sus contenidos para entrenar a su inteligencia artificial.
Según los documentos internos y las declaraciones de los ejecutivos de las empresas demandadas, existía una conciencia de que esto representaba una 'amenaza existencial' para los medios de comunicación.
Las empresas tecnológicas temen que, si la inteligencia artificial reemplaza a los periódicos, se queden sin nuevos contenidos para alimentar a sus futuros modelos.
Pese a lo que la Justicia estadounidense dictamine, la dependencia de los gigantes tecnológicos de los contenidos de medios de calidad es clara.
Las compañías han adoptado una línea de defensa centrada en la doctrina del 'uso justo', aunque la demanda argumenta que han desarrollado técnicas para eludir los muros de pago y copiar sin autorización sus artículos.
Conclusión: Es evidente que la IA y el entorno digital actual no serían lo que son sin los contenidos de los medios informativos y editoriales. No sólo es una cuestión de justicia reconocerlo, sino también la mejor manera de avanzar. Sin una sociedad informada, no hay democracia y esa función recae en el periodismo independiente.