La educación de los niños gitanos es un problema significativo, con el 62.8% abandonando sus estudios temprano, comparado con el 4% de la población general.
La tasa de abandono escolar entre la población gitana ha crecido casi un 25%, alcanzando un 86%.
El porcentaje de población gitana sin estudios se ha reducido a la mitad, no obstante, solo un 0,4% alcanza la educación superior.
El problema radica en la exclusión social y económica que sufre la comunidad gitana, con un 86% viviendo en la pobreza.
La concentración de alumnado gitano en ciertos centros 'segregados' también contribuye a la situación, además de la desconfianza de algunas familias gitanas hacia la educación reglada.
Conclusión: Las autoridades españolas deben combatir la desigualdad y discriminación para garantizar los derechos de todos los ciudadanos, y la educación es el primer paso para lograrlo.