El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abre al debate la idea de desplazar masivamente a casi dos millones de gazatíes, una perspectiva contemplada solo por los supremacistas israelíes más radicales.
Trump sugiere que Gaza se convertirá en inhabitable durante 'diez o quince años', poniendo en duda la voluntad de facilitar la reconstrucción de la Franja y la mejora de las condiciones de vida de su población.
El plan de Trump, que no se habló del alto el fuego por etapas en Gaza sugiere un intento de desviar la atención de temas urgentes.
Cualquier desplazamiento forzado de población es estrictamente prohibido por el derecho internacional, según la ONU.
La Unión Europea insistió en la solución de dos Estados, pero no se mostró especialmente crítica hacia el planteamiento de Trump.
Conclusión: El editorial destaca la alarmante perspectiva de un masivo desplazamiento de la población de Gaza, critica la estrategia distractiva de Trump, enfatiza la necesidad de centrarse en la resolución del conflicto y llama a la comunidad internacional a rechazar cualquier intento de limpieza étnica.