Goma, una ciudad situada al este de la República Democrática del Congo, se encuentra en estado de terror debido a conflictos entre guerrillas locales y el Gobierno central.
Los factores principales del conflicto son los intereses económicos, la codicia por valiosos minerales como el coltán y las ambiciones territoriales extranjeras.
La toma de Goma por los milicianos del M23 ha causado caos y pérdida de vidas, con cifras que varían según la fuente.
La violencia no sólo es bélica, sino también contra los civiles, con saqueos y violencia sexual convertidos en moneda corriente.
El Gobierno central, ubicado a miles de kilómetros de distancia, ha demostrado ser incapaz de controlar la situación.
Se acusa al Gobierno de Ruanda de ayudar a los rebeldes y de tener intereses expansionistas en la zona.
Este conflicto se produce en un país que ya ha sufrido dos grandes guerras desde 1996, resultando en millones de muertos.
Conclusión: La comunidad internacional debe jugar un papel crucial presionando para el cese del conflicto y evitando la explotación de los recursos naturales de África que ignoran la desesperada situación de sus habitantes.