Grandes potencias y fuerzas políticas buscan terminar con el proyecto europeo, llevando a una Europa dividida en viejas y débiles naciones.
La agresión rusa a Ucrania desafía la cooperación multilateral y los acuerdos internacionales, amenazando la paz y la soberanía europea.
La UE no solo se enfrenta a la necesidad de afrontar su propia seguridad sin el apoyo de los EEUU, también debe lidiar con la amenaza a su forma de vida y valores.
La UE, a pesar de sus problemas e imperfecciones, es valiosa como una comunidad política y ciudadana que defiende el Estado de derecho y el bienestar.
La sociedad civil italiana ha salido a la calle para defender el proyecto europeo, un acto que debe haber resonado a lo largo de Europa.
Europa se encuentra como garantía ante la ley, asegurando que el más fuerte no domine al más débil. Los europeos están al corazón del proyecto.
Es crucial que Europa asuma su propia seguridad en vez de depender de una superpotencia exterior.
Europa se enfrenta a varias amenazas: una ofensiva militar de Rusia, una presión económica de los EEUU, y una erosión de derechos dentro de sus propios miembros.
Conclusión: Europa se encuentra en un momento crítico, y se requiere voluntad política, recursos y la unidad de los ciudadanos para defender sus valores de paz, tolerancia y progreso.