Las sociedades europeas están experimentando una descomposición en las relaciones transatlánticas fundamentales y en el mantenimiento de dinámicas tradicionales de cooperación.
La nueva realidad geopolítica exige una comunicación y transparencia más claras sobre los cambios estratégicos a cara de los líderes europeos e instituciones.
El presidente francés Emmanuel Macron destacó la entrada en una nueva era en que la UE necesite ser autónoma y resiliente para defender sus intereses y valores democráticos.
Los acuerdos y medidas tomadas en las principales capitales europeas han sido comunicados casi sin la participación ciudadana.
La principal amenaza interna de la UE es el crecimiento de la ultraderecha y la percepción del gobierno de Europa como élites tecnocráticas desconectadas de sus ciudadanos.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, debe liderar el país en este momento histórico e intentar la mayor cohesión posible de las fuerzas políticas españolas.
Conclusión: La situación actual requiere una comunicación, transparencia y participación directa con los ciudadanos en la toma de decisiones y en el debate sobre seguridad, defensa y estabilidad global. Esta confrontación es esencial para el futuro político y democrático de Europa.