La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca evidenció que Europa ya no puede contar con EE.UU para su defensa, alineándose más con Rusia en la guerra de Ucrania.
Las capitales europeas buscan fórmulas alternativas para una estrategia de defensa y seguridad europea.
Se han realizado movimiento políticos importantes, como la cumbre en Londres, el plan de rearme con 800.000 millones de euros y una evaluación de la disuasión para Ucrania.
No existe unanimidad entre los socios comunitarios sobre la implementación del rearme y el envío de tropas a Ucrania.
Pedro Sánchez ha rechazado el término 'rearme' y defiende la tecnología y la industria de seguridad.
La posición de Sánchez es delicada ante el compromiso de aumentar el gasto en seguridad y defensa sin contar con el apoyo de una mayoría parlamentaria ni de un proyecto de presupuestos.
El Gobierno español, al igual que otros países europeos, es reacio a enviar tropas a Ucrania.
Conclusión: Existe una tensión política entre el rearme y la seguridad, con diferencias notables entre los estados miembros. Sin embargo, la creciente alineación con Rusia de EE.UU infunde la necesidad de nuevas estrategias de defensa en Europa.