El Día Internacional de la Mujer refleja la lucha por la igualdad de género, con grandes avances históricos, pero aún con un camino largo por recorrer.
La preocupación actual se basa en el auge global de la ultraderecha, que amenaza los logros feministas.
El feminismo en España está dividido, debilitando el movimiento.
Las diferencias ideológicas internas, incluyendo debates sobre temas como la prostitución y los derechos de las personas trans, han generado una crisis estructural.
La radicalización en los discursos feministas ha generado reacciones antifeministas.
Es esencial retomar los elementos prácticos del feminismo para mejorar las condiciones de igualdad.
Conclusión: A pesar de los avances relevantes, la lucha por la igualdad de género se enfrenta a múltiples desafíos, que incluyen la creciente influencia de la ultraderecha, la polarización interna en el feminismo y la necesidad de centrarse en la igualdad práctica. Es esencial recordar estos desafíos durante todo el año, no solo el 8 de marzo.