La reelección del presidente argelino Abdelmadjid Tebboune fue celebrada por la prensa oficial, a pesar de las claras irregularidades.
El extraordinario 94,65% de los votos para Tebboune no oculta la fragilidad del proceso electoral.
La participación anunciada por la comisión electoral fue del 48,03%, pero la relación entre los votos totales y el electorado muestra un porcentaje mucho más bajo, alrededor del 23%.
La divergencia entre la narrativa oficial de la unidad y la evidente insatisfacción popular refleja una falta de legitimidad.
A pesar de las dudas sobre la elección, las felicitaciones internacionales, incluido el presidente francés Emmanuel Macron, ya han llegado.
El público argelino ve las diplomáticas amabilidades con amargura, ya que sus voces son ignoradas.
Conclusión: El conflicto entre la imagen oficial de unidad y la apatía aparente del público subraya una crisis de legitimidad en la política argelina, agravada por la postura de los actores internacionales que parecen ignorar las irregularidades.