Emmanuel Macron permanece decidido a cumplir su mandato de presidente hasta el final, a pesar de las críticas y los desafíos.
Asumió plenamente la responsabilidad del fracaso de su iniciativa política de 2024 y de la crisis que derivó.
Reconoció que su personalidad genera una reacción de rechazo casi épidermica entre ciertos segmentos de la población.
Está dispuesto a reinventarse y encuentra la tarea desafiante.
Se ha debatido entre dos roles: el presidente unificador y el responsable europeo que se enfrenta a amenazas inminentes.
Insiste en la necesidad de fortalecer la posición de Francia y Europa frente a los Estados Unidos y China.
Macron apela por un "despertar" y "recuperación colectiva" europea.
Está dispuesto a someter cuestiones determinantes para el futuro de Francia a referéndum, a pesar de los riesgos inherentes.
Conclusión: Finalmente, Macron aún lucha por encontrar la clave para resolver la actual crisis política en Francia, y se enfrenta a un futuro incierto en su cargo como líder del país.