El gobierno de Trump discriminó activamente a personas transgénero por medio de órdenes ejecutivas y acciones que buscaban excluir a esta minoría de casi todos los aspectos de la vida pública estadounidense.
Dicha postura hace eco de la utilizada previamente por el partido Republicano para atacar los derechos civiles y los derechos de las personas gay durante los periodos presidenciales de Nixon y Bush, respectivamente.
Los ataques a personas transgénero por parte del gobierno de Trump se produjeron a pesar de que la Suprema Corte había determinado que la discriminación de las personas transgénero es una forma de discriminación sexual.
El presidente también intentó expulsar a los soldados transgénero del servicio militar, a pesar de la falta de pruebas de que su presencia fuera perjudicial.
Conclusión: La administración de Trump ha marcado un preocupante retroceso en la protección de los derechos de las minorías, en particular los de la comunidad transgénero. Su comportamiento divisivo y discriminatorio refleja una falta de comprensión de la historia y las lecciones de justicia y equidad aprendidas con tanto esfuerzo.