A pesar de las reivindicaciones exageradas de victoria de Trump, el Partido Demócrata perdió claramente las elecciones del año pasado, incluyendo la carrera presidencial, el control del Senado y la Cámara de Representantes.
Los líderes del Partido Demócrata han optado por una explicación conveniente para su situación, argumentando que fueron simplemente las víctimas de la inflación pospandémica y que su partido es más popular de lo que parece.
Las encuestas muestran que la inflación no fue la única razón; los votantes confiaban más en los republicanos que los demócratas en varios temas.
El Partido Demócrata cree que la falta de participación electoral es la causa de su pérdida, ignorando que los no votantes parecen favorecer a los republicanos.
Para recuperar la confianza de los votantes, el Partido Demócrata debería tomar al menos tres pasos: admitir el mal manejo de la edad de Biden, reconocer que el partido se inclinó demasiado a la izquierda en temas sociales tras la salida de Obama, y ofrecer nuevas ideas.
Conclusión: A pesar de su actual estado de desilusión, el Partido Demócrata tiene la oportunidad de reflexionar honestamente y realizar las reformas necesarias para un mejor rendimiento en futuras elecciones.