La política exterior de Estados Unidos está definida por la creencia del presidente Trump en dominar a los débiles y dar deferencia a los fuertes.
Han surgido realistas políticos en la administración de Trump que se suscriben a la misma visión.
Trump ve la seguridad no a través de la propagación de la democracia, sino a través del poder y la dominación.
El auge del realismo se atribuye en parte a la inseguridad de Estados Unidos.
Las políticas beligerantes y las amenazas contra los vecinos pacíficos de Trump podrían resultar costosas.
Conclusión: La adopción del 'realismo neandertálico' de Trump no garantiza la supervivencia de una gran potencia. Como muestra la historia de Atenas, la brutalidad puede llevar a la caída de un imperio, ya que nobles ideas como la justicia y el respeto a las leyes internacionales son más duraderas.