En el tercer aniversario de la invasión de Ucrania, los líderes de occidente se reunieron, destacando la ausencia conspicua de Donald Trump.
El plan de paz de Trump fue visto como una concesión a Putin, humillando a Ucrania y exponiendo a la UE a nuevas amenazas.
Estados Unidos mantiene su intención de abandonar a Kiev, alejándose de las democracias liberales.
Según Trump, Putin aceptaría tropas de paz europeas en Ucrania.
La UE se compromete a seguir apoyando a Ucrania, aumentando la ayuda en 1.000 millones de euros y programando una nueva Cumbre para el 6 de marzo.
España tiene el cargado de ser el que menos gasta en relación al PIB de la OTAN.
Conclusión: La situación en Ucrania sigue siendo delicada, con Estados Unidos alejándose de su tradicional papel protector y dejando a las naciones europeas para tomar la iniciativa. Sin embargo, la voluntad de estas naciones de continuar apoyando a Ucrania muestra una fuerte resistencia a las pretensiones de Putin.