Casa 47, la nueva Entidad Estatal de Vivienda, pone a precio asequible sólo 171 viviendas, cuestionando su utilidad.
Las viviendas movilizadas no se sitúan en los municipios declarados de mercado residencial tensionado.
Las cifras de viviendas asequibles son insuficientes para mitigar la escasez, especialmente en las ciudades grandes.
La crisis de vivienda, que afecta a los jóvenes, no se solucionará aumentando el aparato estatal.
Se necesita más oferta de vivienda, seguridad jurídica y políticas a largo plazo.
Conclusión: La gestión de vivienda por Casa 47, promovida por el Gobierno, presenta serias fallas que cuestionan su eficacia. Se requiere un enfoque que balancee oferta pública y privada, garantice seguridad jurídica y evite soluciones parciales o dogmáticas.