Las previsiones macroeconómicas confían en la robustez del consumo de los hogares, a pesar de la escalada de precios en 2026.
El Banco de España predice que el IPC disminuirá de 2,7% en 2025 a 2,1% en 2026.
Los precios seguirán en aumento, aunque a un ritmo más lento.
El crecimiento del PIB español para 2026 será del 2,2%, menor que el 2,9% de 2025.
Los salarios y el poder adquisitivo de las familias no están manteniendo el ritmo de la subida de precios.
Las principales áreas de incremento de precios serán telefonía, vivienda y billetes de avión.
Alimentos básicos como huevos, carne y café también aumentarán.
La inflación y el aumento del costo de vida son un desafío para la sociedad, afectando en particular a las clases medias.
Conclusión: La brecha entre precios y salarios es un problema creciente. Se requieren reformas sustanciales para manejar cuestiones tales como el estancamiento de las rentas, los problemas estructurales de la vivienda y la necesidad de aumentar la productividad.