España cerró 2025 con cifras récord de afiliación y crecimiento laboral del 2,4%.
La creación de empleo se concentró en los trabajadores mayores de 50 años.
Los sectores de mayor valor añadido muestran señales positivas.
El cambio estructural no está resolviendo la incorporación de los jóvenes al mercado laboral.
La única franja que pierde empleo es la de 40 a 50 años.
La educación, sanidad y servicios sociales lideran la creación de trabajo.
Conclusión: España crea empleo, pero lo reparte de manera desigual entre generaciones. Se necesita una política que acelere la incorporación juvenil, con salarios, estabilidad y expectativas reales para evitar la frustración social.