Editorial: El Mundo
- El marco de acuerdo sobre Groenlandia entre Donald Trump y la OTAN presenta un elemento de distensión en la relación atlántica.
- Ambas partes establecieron las bases de un entendimiento en el ámbito multilateral.
- Trump mantiene una intensa visión transaccional en las relaciones internacionales.
- Europa debe interpretar el acuerdo sobre Groenlandia como una oportunidad para reforzar su posición estratégica y no como garantía de estabilidad.
- El carácter impredecible de Trump requiere cautela y el acuerdo será insuficiente si no hay un cambio sostenido en la política de la Casa Blanca.