La celebración del 50º aniversario de la proclamación de la República Árabe en el Sáhara pone de manifiesto los efectos del abandono por parte de España.
Este abandono hizo que España dejara de ser neutral cuando Pedro Sánchez apoyó unilateralmente el plan de Marruecos para la región hace cuatro años.
Las políticas de Sánchez contrastan con su falta de acción en el Sáhara, lo que ha sido un punto de discusión incluso entre sus aliados.
No se han extendido los derechos de nacionalización a los descendientes de saharauis, a diferencia de los nietos de españoles que emigraron a Iberoamérica.
Se encuentra una situación complicada con muchas personas en un limbo jurídico
Conclusión: La desidia y el silencio no pueden ser las únicas respuestas del gobierno a las necesidades de un pueblo que fue una provincia española.