El proceso psicoanalítico del individuo sugiere un grado de incomodidad y un estado de letargo del que es difícil salir.
El individuo manifiesta una lucha contra su historia personal y un deseo de reescribirla en términos propios.
El proceso terapéutico, aunque intenso, provee una herramienta para entenderse y valorar sus necesidades y deseos.
La terapia que fue creada por Freud perdura porque funciona, aunque puede no ser efectiva para todos los individuos.
Conclusión: El individuo se beneficia considerablemente de la introspección psicoterapéutica para entenderse mejor y revelar aspectos escondidos de su ser. La terapia de Freud puede ser efectiva, pero su utilidad puede variar de persona a persona.