Los sindicatos médicos convocaron una serie de huelgas tras el rechazo de la ministra Mónica García a sus demandas para el nuevo Estatuto Marco.
El paro ha causado un importante deterioro en la atención sanitaria y un grave impacto en las arcas públicas.
Han habido retrasos en al menos dos millones y medio de citas y procesos médicos.
Las comunidades autónomas han perdido como mínimo 200 millones de euros.
Las demandas médicas son numerosas y algunas se arrastran desde los años 90.
La huelga es particularmente delicada por su efecto en un servicio esencial como la salud y los posibles costos y perjuicios que resultan de cualquier interrupción.
Conclusión: Es responsabilidad del Ministerio de Sanidad trabajar para resolver el conflicto y evitar el deterioro continuo de la atención sanitaria y el impacto económico en las arcas públicas.