La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia tuvo lugar en un clima de extrema polarización debido al legado divisivo de Gustavo Petro.
Pese a los esfuerzos del presidente saliente para promover a Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella ganó con un 43,7%.
De la Espriella, seguidor de Trump, promete mano dura contra la violencia.
Los colombianos se enfrentan a dos opciones ideológicamente opuestas y populistas.
El complicado clima político dificulta la pacificación de Colombia, país que aún sufre violencia y corrupción.
La votación final tendrá lugar el 21 de junio, pudiendo suponer un golpe para la izquierda populista latinoamericana si fracasa Cepeda.
Conclusión: Colombia enfrenta grandes desafíos que requieren una visión racional y serena, lejos de cualquier radicalismo.