El principal problema de la vivienda en España es una escasez de oferta que afecta no solo a las áreas metropolitanas sino también a áreas rurales.
Más de la mitad de aquellos que buscaron una vivienda de alquiler en municipios de menos de 1.000 habitantes en 2020 desistieron al no hallar ninguna opción.
El Banco de España estima que hay un déficit de 750.000 viviendas y critica que las políticas actuales se centran en la demanda en lugar de en la oferta.
Los topes al alquiler, bonos para jóvenes y avales públicos no solucionan el problema de la escasez de vivienda.
España necesita una política de vivienda que corrija las causas, no sólo los efectos, e incorpore estrategias para desarrollar suelo, reducir burocracia y facilitar construcción.
Conclusión: Las políticas actuales no están solucionando la escasez de vivienda en España. Es necesario un enfoque que trate las causas subyacentes y que promueva inversión y construcción para aumentar la oferta de viviendas.