La crisis de Venezuela es una prueba para la transición tutelada por EEUU y Trump ha asignado esta responsabilidad a Delcy Rodríguez.
La incapacidad de Rodríguez para manejar la crisis eficazmente se percibe, pero también busca capitalizarla para consolidar su poder.
María Corina Machado, líder de la mayoría electoral, debe hacerse presente y mostrar responsabilidad.
El escaso apoyo de Washington a Machado cuestiona su compromiso con la restauración de las libertades en Venezuela.
El terremoto ha expuesto la ineptitud del estado chavista para coordinar operaciones de rescate, fruto de años de corrupción y deterioro institucional.
La sociedad civil ha cubierto el vacío del estado, organizando centros de ayuda y distribuyendo alimentos.
Rodríguez intentará usar la reconstrucción como una estrategia para legitimar su gobierno, pero tal estrategia requiere resultados tangibles.
Conclusión: La incapacidad del gobierno de Rodríguez para responder a la crisis, combinada con años de corrupción, ha dejado a la sociedad civil e internacional llevando el peso del rescate y la ayuda.