La visita del Rey a Ceuta y Melilla es una afirmación necesaria de la soberanía española en medio de tensiones con Marruecos.
La proximidad al discurso de Mohamed VI añade una dimensión estratégica al viaje del Rey.
La decisión de que los Reyes duerman en Ceuta sugiere el compromiso de España con la ciudad y que su vida institucional no debe depender de la reacción marroquí.
La respuesta de Marruecos a la visita de 2007 muestra el peso de estos gestos simbólicos.
La crisis fronteriza de julio pone de manifiesto que España debe prepararse frente a la presión migratoria como instrumento de coerción por parte de Marruecos.
El debate sobre la sucesión marroquí y la cuestión del Sáhara Occidental también son de relevancia.
Conclusión: Es necesario abordar estas tensiones con una diplomacia menos complaciente y reafirmar la soberanía e integridad española incluyendo a Ceuta y Melilla.