Dos jóvenes de la rama radicalizada de la izquierda abertzale han sido arrestados, en cuyas agendas electrónicas aparecieron datos de guardias civiles y otros miembros de las fuerzas de seguridad.
Los dos miembros del grupo violento Jardun fueron detenidos por su vinculación con delitos de terrorismo.
La información de la agenda, incluyendo la posible localización de un escondite con armas, ha estado en manos de la Ertzaintza desde septiembre.
Los jóvenes iban acompañados de un irlandés militante en una facción del grupo terrorista IRA.
Jardun es una facción extremadamente peligrosa que ha protagonizado numerosos episodios de violencia callejera.
La conexión con el terrorismo irlandés y el contenido de la agenda apuntan a un posible cambio de estrategia de Jardun.
Se mantendrá la cultura de violencia a menos que se le exige a los legatarios políticos de ETA condenar el terrorismo.
Conclusión: La amenaza es seria y las instituciones deben responder firmemente.