El orden geoeconómico internacional que se estableció después de la Segunda Guerra Mundial ha estado desintegrándose durante años.
EE UU ha comenzado a distanciarse de este orden a medida que sus intereses se han alineado cada vez menos con él.
El primer gobierno de Trump fomentó el uso de aranceles por motivos no comerciales, tendencia que se ha mantenido bajo la administración de Biden.
Estamos presenciando una 'guerra fría' económica, con EE UU y China como principales actores, dejando al resto del mundo, incluyendo Europa, expectante.
Europa, previamente beneficiada por la globalización, aparece dividida y desorientada en este nuevo panorama.
China, con un mercado interno de gran tamaño y un enfoque en ser líder global en sectores clave, se prepara para enfrentar las maniobras de la administración Trump.
Los países europeos deben evitar comportarse con una mentalidad de 'país pequeño' y priorizar un enfoque global para evitar quedar relegados en este nuevo escenario geoeconómico.
Conclusión: Es esencial que Europa tome medidas, asuma más riesgos, elimine las barreras al mercado único, y cree una verdadera defensa europea para competir en este nuevo orden geoeconómico.