Trump inicia su segundo mandato de manera ruidosa, y anticipada, enfocando su comunicación política en las redes sociales.
Utiliza una estrategia de romper las reglas de juego, humillando a quienes quiere dañar antes de entrar en negociaciones ventajistas.
Trata a cuatro aliados de EE UU como vasallos con propuestas polémicas.
Trump ignora los compromisos adquiridos en instituciones internacionales y el decoro en las relaciones diplomáticas.
Las garantías que pueda ofrecer en las negociaciones están en duda.
Putin parece ser el único beneficiado con sus actitudes.
Los europeos deben evitar negociar con Trump individualmente y debe preservar la unidad.
Conclusión: Frente a la actitud agresiva e imperialista de Trump, la única respuesta efectiva es la unidad y la adherencia al derecho internacional y a las instituciones establecidas.