Vox, la tercera fuerza política de España, ha promovido una campaña para agredir a periodistas que considera 'de izquierdas', incentivando acciones como arrancar micrófonos en vivo.
Esta campaña es una respuesta a la ira de los periodistas profesionales respecto al acoso hecha por activistas asociados con el partido.
Vox ha repetido su política agresiva contra los periodistas, incluyendo ataques verbales de Santiago Abascal hacia los dueños de los medios, y en algunos casos se han registrado agresiones físicas.
Vox prohíbe la entrada a sus eventos a los medios del Grupo Prisa EL PAÍS y la Cadena SER, lo cual ha sido rechazado por la Junta Electoral Central y el Tribunal Supremo.
La agresión de Vox hacia los medios tiene tres objetivos: lograr repercusión mediática, persuadir a sus seguidores de que solo el partido dice la verdad, y amedrentar a los medios y periodistas.
Conclusión: Es imperativo no desestimar este comportamiento como una simple campaña de marketing, ya que socava la libertad de prensa y el derecho a la información. La prensa y las instituciones públicas deben defender estos valores democráticos.