Inicia una negociación clave para el futuro de España, centrada en reformar las condiciones laborales y mecanismos de selección, promoción y evaluación del profesorado.
El objetivo es mejorar la calidad de la educación, una cuestión que afecta a los profesores, a los alumnos y sus familias, y a la sociedad en general.
Es necesario abordar la reducción del horario lectivo, la disminución del número de alumnos por clase y equiparar los maestros de colegios a los profesores de secundaria.
Debe haber cambios en la formación del profesorado, en el acceso a la carrera y en la progresión profesional.
Es necesario reformar el currículo de los estudios de formación del profesorado y el sistema de oposiciones.
Se propone implantar un periodo de prácticas obligatorias y remuneradas bajo la tutela de un docente experimentado.
Es relevante abordar un sistema de incentivos que premie la excelencia docente, vinculando los ascensos y mejoras retributivas a la evaluación de la competencia demostrada y los resultados obtenidos.
Conclusión: El sistema educativo debe aprovechar esta oportunidad para actualizar y adaptarse a los nuevos desafíos, relacionados con la mayor diversidad del alumnado y las demandas de un desarrollo tecnológico acelerado.