El bloqueo de los presupuestos a todos los niveles de gestión en España, representa una amenaza que podría dejar al país sin cuentas públicas.
Estas amenazas de bloqueo son nuevas y perjudican a la ciudadanía ya que no se pueden apreciar la generación de ingresos fiscales y la aplicación a distintos gastos.
Esta situación erosiona la credibilidad política ya que dificulta la rendición de cuentas y desacredita a un sistema democrático en el que la fragmentación política impide forjar alianzas parlamentarias estables.
El conflicto de la gestión estatal, autónoma y municipal se da en diferentes frentes, principalmente por los partidos Junts, Podemos, PP y Vox, en los que sus diferencias y ambiciones impiden la aprobación de los presupuestos.
Los obstáculos enfrentados por Cataluña resaltan aún más la erosión política y dificultan la aprobación de los presupuestos necesarios.
La actitud de rechazo hacia los presupuestos por parte de las fuerzas políticas añaden más inseguridades en tiempos de incertidumbre internacional y condiciones adversas.
Existen alternativas para abordar los problemas más urgentes, como la vivienda, aunque reformar la financiación autonómica sería más difícil.
La fragmentación parlamentaria que vive España no es única, países como Estados Unidos, Alemania y Francia también enfrentan situaciones similares.
Conclusión: La política en España se ha convertido en una máquina de presentar dilemas en contextos inéditos día tras día, y la creciente dificultad en la formación de alianzas hace más improbable la aprobación de los presupuestos. A pesar de las dificultades, es imperativo rechazar el bloqueo presupuestario y buscar soluciones.