Los trabajadores menores de 24 años son el único grupo de edad que ha visto sus salarios congelados desde 2008, a diferencia del aumento medio de 18% en otros grupos de edad.
El sueldo medio de entrada para los trabajadores entre 25 y 34 años es inferior al promedio.
El mercado inmobiliario en España ha crecido un 78% en la última década, lo que junto con salarios congelados, hace que la emancipación sea más difícil para los jóvenes.
El país sufre de sobrecualificación, con un 36% de los jóvenes teniendo un nivel educativo superior al requerido en su trabajo.
Las malas condiciones laborales para los jóvenes tienen un coste estimado del 2,5% del PIB para la economía española.
Conclusión: El desequilibrio entre el aumento del coste de vida y los salarios congelados para los jóvenes tiene severas consecuencias para su calidad de vida y los afecta hasta su vida adulta, además de ser un lastre económico para el país.