La Audiencia Nacional condenó a Luis Rubiales a pagar 10.800 euros por un delito de agresión sexual, y 3.000 euros a la jugadora Jenni Hermoso por daños morales.
Rubiales está absuelto del delito de coacciones que la Fiscalía imputaba a él y a los demás acusados.
Rubiales anunció su intención de apelar.
La Fiscalía inicialmente pedía dos años y medio de cárcel.
La sentencia respalda el relato de los hechos de Hermoso y sus compañeras de la selección española.
Se considera probado que Rubiales besó a Hermoso sin su consentimiento.
La sentencia destaca la importancia del consentimiento en la determinación de una agresión sexual.
Rubiales no ha recibido pena de cárcel debido a la 'entidad de la agresión'.
Las presiones y maniobras de Rubiales y su entorno están probadas pero los cuatro son absueltos por falta de violencia o intimidación.
Se probó que la RFEF activó toda su estructura de poder con el objetivo de obligar a Hermoso a cambiar su versión.
Conclusión: La sentencia evidencia y refleja la intolerable situación en la RFEF revelada en 2023, constituyendo una gran vergüenza para el deporte español.