El presidente del Gobierno español sostuvo diálogos con líderes partidistas sobre el compromiso europeo de incrementar el gasto en defensa.
España y sus socios europeos se encuentran en un momento crucial para la definición de su futuro ante amenazas como la de Rusia y cambios en las políticas de Estados Unidos.
El presidente Sánchez insiste en que el incremento en gasto de defensa no disminuirá el Estado de bienestar, posibilitado por el crecimiento económico del país.
Existe una tardanza en el debate nacional sobre la seguridad europea, un aspecto que afecta a España con particularidades propias y urgentes.
Los partidos de oposición muestran su rechazo al aumento del gasto en defensa mientras sugieren llevar este debate al Parlamento.
Hay una reticencia de parte del presidente Sánchez de llevar a votación parlamentaria el aumento del gasto en defensa, pues la mayoría de sus asociados no lo apoyan y el principal partido de oposición lo utiliza para desgastarlo políticamente.
Conclusión: España se encuentra ante una situación delicada en cuanto a la inversión en defensa, ya que a pesar del amplio consenso europeo, existe una marcada polarización interna y un difícil camino hacia su aprobación parlamentaria.