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Editorial: La Vanguardia

  • La caída del muro de Berlín en 1989 marcó el inicio de una época unipolar liderada por Estados Unidos.
  • La hegemonía estadounidense se tradujo en un liderazgo casi incontestado en ámbitos políticos, militares y económicos.
  • EE.UU. enfrenta desafíos a su dominio por parte de China y una resurgida Rusia.
  • La aparición de nacionalismo populista y figuras autoritarias desafían las instituciones internacionales.
  • Nuevos organismos multinacionales como los BRICS ofrecen un contrapeso a las instituciones occidentales.
  • El mundo contemporáneo es multipolar con potencias emergentes como India, Sudáfrica, Turquía y Brasil.
  • Un mundo multipolar presenta una diplomacia más compleja y riesgos de inestabilidad.
  • Conflictos y guerras se multiplican en un mundo multipolar con EE.UU., China y Rusia como principales actores.
  • La hostilidad entre las potencias tradicionales y las emergentes en diferentes ámbitos dificulta consolidar una multipolaridad estable.

Conclusión: El mundo ha evolucionado de una hegemonía unipolar a una turbulenta multipolaridad, en la que los conflictos y la inestabilidad abundan. Sin embargo, el orden mundial sigue en transformación y es incierto si la multipolaridad es una etapa pasajera o una característica permanente.