El traslado de las sedes de la Fundación La Caixa y de Criteria a Barcelona es un signo positivo para el presente y futuro de Catalunya.
El movimiento representa confianza en la estabilidad política recién encontrada en Catalunya.
Esto podría llevar a la atracción de nuevas empresas nacionales e internacionales para invertir en Catalunya.
Catalunya también necesita ser competitiva fiscalmente con el resto de las autonomías españolas y las regiones europeas.
La decisión está en línea con el intento de que Catalunya vuelva a ser la locomotora económica de España.
El crecimiento económico de Catalunya fue inferior a la media estatal en los años posteriores a la salida de las empresas en 2017.
Es esencial una colaboración intensa entre la iniciativa pública y privada para la recuperación económica.
Conclusión: La decisión de la Fundación La Caixa y Criteria de trasladar sus sedes de vuelta a Barcelona es un signo de confianza que puede dar lugar a una mayor inversión y crecimiento económico en Catalunya.