Pedro Sánchez declaró en el Congreso sobre el nuevo escenario geopolítico de la UE, que se prepara para la amenaza de la Federación Rusa y el compromiso menguante de Estados Unidos
La intervención tuvo falta de concreción y no tuvo la respuesta anhelada, hubo un deseo de cada grupo parlamentario de mantener un perfil propio en vez de encarar la amenaza en conjunto.
Existen dos perspectivas en la UE, los países del este que presionan por un refuerzo militar más rápido y los del sur que buscan convencer a sus electorados de la pertinencia del rearme.
La velocidad de los avances en este escenario en España se vio ralentizada por obstáculos presentados por los partidos de la oposición y los que apoyaron inicialmente a Sánchez.
La oposición, aunque acepta la necesidad de un pacto de Estado, no apoya al Gobierno en esta cuestión por la ausencia de detalles y también por cuestiones no relacionadas con la amenaza rusa.
Conclusión: El gobierno no logró el apoyo necesario para esta decisión, saliendo de la sesión con críticas de sus socios de coalición y rechazo de la oposición.